¿Por qué Tango?

En la última década  se ha visto un creciente interés por el tango Argentino, en el mundo entero.

Clubes y asociaciones de tango, son creadas en lugares impensados. En Londres por ejemplo, se puede bailar tango todos los días de la semana; en pequeños pueblos de Holanda, Alemania y hasta en Finlandia, los aficionados al tango se reúnen noche tras noche. Japón tiene su propia sub-cultura del tango. Los shows de ésta particular danza exhiben noche a noche a teatro lleno en Broadway, París, Londres, Berlín y  Tokio. ¿Por qué?

 Las danzas sociales surgen de una profunda necesidad física de crear un lenguaje a través del cual la gente pueda comunicarse con el otro sin palabras.  A partir de los años sesenta, sin embargo, la mayoría de las danzas sociales del hemisferio occidental se convierten en una actividad  casi solista. La gente hacía sus propias cosas, sin importar las necesidades de los otros, sin reglas ni convenciones. Pero durante la última década ha habido un inmenso resurgir (revival) por el interés en las danzas de salón: el Vals, el llamado quickstep, las danzas latinas como la salsa, rumba, mambo y diversas formas del jive (modo particular de bailar el Jazz)

Ello no obstante, el Tango Argentino mantiene un lugar único en el mundo de las danzas en pareja. Los cuerpos se encuentran más juntos, hay más intimidad que en cualquier otra forma de danza. Y aún así las piernas se mueven más rápido y con una precisión aún mayor que en cualquier otra danza. Es ésta combinación, entre lo sensual, la inmediatez, el contacto relajado de la parte superior del cuerpo, y la precisión casi comparable a la de las artes marciales en las piernas, lo que le da al tango su identidad única.

Agréguele a ésta mezcla vibrante su música , melancólica, extática, gruñente, depredadora,  elevante, buscadora y de una belleza que rompe el corazón (especialmente comparada con lo insípida que se ha vuelto la mayoría de la música en el ballroom), y tendrá los ingredientes para algo más que una moda. Resulta así una genuina forma de arte participativa, que puede expresar las más profundas y complejas ansias que una persona puede tener sobre de su vida, sobre el otro, sobre la  naturaleza de la existencia misma. 

“El Tango es la directa expresión de lo que comúnmente los poetas han tratado de definir en palabras como: la creencia de que la lucha puede ser un festejo” Jorge Luis Borges. 

Los orígenes del tango son controvertidos. Sin embargo, la mayoría de los investigadores coinciden en que los primeros tangos fueron bailados en las calles, los bares y burdeles  de Buenos Aires, alrededor de la segunda mitad del siglo XIX.

El vocabulario de la danza y el ritmo de  la música que la acompañaba, se hizo eco del origen étnico de sus proponentes. De hecho, uno de los primeros significados que se le asigna a la palabra “tango” se refiere “al lugar donde los negros se juntaban a bailar”

Los esclavos africanos trajeron con ellos a la Argentina los ritmos del candombe y otros negros Cubanos llegados más tarde, la habanera. Un nuevo baile evolucionó basado en los pasos del candombe, la habanera, la polca y la mazurca, y fue conocido en ése momento como “la milonga” (hoy la palabra milonga describe ambos, una variante del tango y el lugar dónde la gente se reúne a bailar el tango).

Poco tiempo pasó antes de que ésta forma de baile fuera adoptada por los nuevos inmigrantes europeos, y así, nació el tango como hoy lo conocemos. Si se le agregan movimientos de piernas (como aquellos que se utilizaban en las danzas africanas) a las simples caminadas y giros de las danzas folclóricas europeas, sumado al abrazo cerrado que puede haberse originado en los burdeles, tenemos el vocabulario básico del tango.

Pequeñas bandas improvisadas, compuestas usualmente por guitarra, violín y flauta, eran los primeros acompañamientos del tango. Alrededor de 1910, el bandoneón, (una versión más grande y expresiva del acordeón, probablemente traído a Buenos Aires por los inmigrantes alemanes) se convirtió en el instrumento clave y que identifica el sonido del tango.

Hacia fines del siglo XIX era común para los hijos de las familias adineradas de inmigrantes europeos, frecuentar bares y burdeles en los barrios de Buenos Aires. Allí aprendieron el baile. Su riqueza les permitió viajar al exterior, llevando el tango con ellos, introduciendo el baile a la “alta sociedad” europea y americana.  Luego de una primera recepción escandalosa, alrededor de 1913,  la fiebre del tango arrasó el mundo.

En los años ´20, en Buenos Aires, músicos con conocimientos en música clásica, como Julio De Caro, quién formó uno de los primeros sextetos, comenzó a llevar al tango a nuevas etapas de refinamiento y complejidad. La capacidad de improvisación de los músicos estaba ahora contenida en un marco musical más formal. Mientras tanto, el tango canción comenzó a convertirse en una subcultura del tango por propio derecho. Carlos Gardel, sin duda el mejor de cantor de tangos de  todos los tiempos, se convirtió en la voz adorada e ídolo indiscutido por la gente.

En los ´30 (la denominada era “swing” del tango) se forman las primeras grandes orquestas. Juan D´Arienzo (el Rey del Compás) y Aníbal Troilo (Pichuco) crearon versiones orquestadas de temas como La Cumparsita , los que se convirtieron así en tangos internacionalmente conocidos.

En las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial, bajo la presidencia de Perón, Argentina comenzó a aislarse del resto del mundo.  Durante muchos años el tango creció en medio de crisis políticas y económicas. Osvaldo Pugliese, por ejemplo, (uno de los directores de orquesta más reconocido) fue  tan solo un ejemplo de aquellos que fueron perseguidos o encarcelados por sus convicciones políticas.

Hacia los años ´60 el rock ´n´ roll eclipsó todas las demás formas populares de música en el mundo entero al mismo tiempo que Argentina cae en manos de dictadores militares. Pero a pesar de la prohibición de juntarse en grupos de más de tres personas, el tango no murió. Y hacia los ochenta, (parcialmente por la influencia de maestros tales como Antonio Todaro, Pepito Avellaneda, , entre otros)  el tango revivió como forma de baile para show. Públicos del mundo entero, comenzaron a familiarizarse con el vocabulario del tango y con una versión teatralizada de la danza (a través de shows como “Tango Argentino”.) Para bailar tango en el escenario, los integrantes de la pareja se separaron un poco, y los movimientos se convirtieron en más atléticos y espectaculares. Se produce así una división entre un estilo para show (imitado precariamente por aficionados al tango en el mundo entero) y un estilo “milonguero” (milonguero: persona que frecuenta la “milonga”. Milonga: lugar donde se lleva a cabo el baile) bailado en los salones de Buenos Aires, por gente para la cual el tango era una forma de vida.

Un sano debate se instaló en el mundo, acerca de cual era el verdadero tango. Al mismo tiempo, se produce un debate similar en la música, a partir de la aparición de composiciones de Astor Piazzolla, las que alcanzaban salas de concierto del mundo entero.

Con el advenimiento del nuevo milenio, el tengo es evidentemente y una vez más, una forma viva de arte, con Buenos Aires come el epicentro de éste fenómeno cultural. El tango sigue siendo una música popular, con raíces en el sentido visceral de su danza; combinando belleza musical y lírica, con un inconfundible ritmo. Impetuoso y apasionado, sensual y meditativo, melancólico y alegre, se identifica argentino, pero claramente accesible universalmente. El tango es tan complejo como sus raíces, y tan simple como el impulso primario de dos seres humanos en moverse como uno solo.

 “El ama no está realmente unida,  si no lo están también todos los miembros del cuerpo” Martín Buber.

Sally Potter